jueves, 17 de marzo de 2011

Santa Inquisición


Una vez más el castillo era sitiado por los cristianos. Habían llegado de madrugada, cuando las almas que el castillo habitaban recién despertaban del sueño reparador de la noche. Los cuernos de guerra alertaron a todo el castillo, los gritos de:

-¡Nos atacan! ¡Todos id por las armas!- hicieron que cada guerrero tomara sus aperos de guerra, comenzara a enlistar sus monturas para ir preparando la táctica de batalla.

Dentro del castillo cada guerrero aparecía en el salón de las batallas con las ropas que había encontrado antes de sentir el ruido del cuerno y tambores. Las guerreras, eran las que de manera más rápida habían puesto sus ropas de diario, mientras una capa las cubría, puesto que el salón aun no tenía fuego encendido, solo las lámparas de aceite que hacían visible los rostros. El aspecto de todos era de preocupación, ahora que los cristianos habían vuelto a reunir sus tropas y luchaban de mejor manera, las cosas se ponían nuevamente interesantes, pero también peligrosas, ahora todo debía hacerse en secreto y con mucho cuidado.

-Los aliados han sido avisados.- dijo Eisha mientras se paseaba nervioso por la habitación.- Las respuestas de apoyo llegaran cerca del medio día, los mercenarios han sido convocados y llegaran al campamento antes del anochecer, los voluntarios no sabemos, recuerden que no todos desean nuestra victoria.- Todos escuchaban en silencio el informe entregado, sabían que las diferencias entre ordenes a veces producían conflictos, pero ellos tenían claro su norte, siempre lucharían contra el infiel.

.-Necesito que todos.-Habló Hombre del saco.- Se pongan en movimiento, esta noche la defensa será más importante que el ataque, por lo tanto, los guerreros menos experimentados irán al frente de la defensa junto a Eisha y Ainfean, quienes tendrán la misión de guiarlos en el combate.- Ambos esposos al escuchar eso sonrieron en la distancia, agradecían no tener que luchar separados, puesto que el no estar cerca los ponía ansiosos, y les desagradaba pelear axial.

-Yo estaré tras la primera defensa junto a Octavia, Jasmine, Dark Savior y Jisis.- Los guerreros al escuchar sus nombres, ponían rectas las espaldas, llenos de orgullo.

.-El resto.- Seguía ordenando Hombre del Saco.-Estará apostado casi en los murallones de la fortaleza, junto a Los Mirmidones, y una parte de Dosis pagana. En el medio de la defensa, estarán Guardianes del sello y los mercenarios y en la primera defensa estará lo que queda de Dosis Pagana junto a los voluntarios.- Así Hombre del saco daba por terminado su plan de defensa, cada uno tenía sus lugares y pelearía hasta la muerte por defender lo que amaba.

La noche había llegado , todos los guerreros estaban apostados fuera del castillo esperando el ataque, algunas antorchas habían sido prendidas, y en las almenas del castillo GML grandes mezclas de aceite y heno iluminaban el cielo, mostrando la luz a los guerreros, para que en sus corazones la duda no hiciera mella y pelearan con fiereza.

-Te amo.- Murmuró Ainfean, con voz firme bajo el casco que cubría su rostro. Eisha estaba a su lado, con las riendas del caballo sujetas con fuerza, puesto que el ruido de las armas cristianas comenzaba a acercarse, eso solo dignificaba que les quedaban unos minutos de paz antes de dar vida a la lucha.

-Yo también te amo pequeña.-Respondió Eisha al tiempo que golpeaba a su caballo en los costados para lanzar el primer ataque….

Un gritó de angustia resonó por todo el campamento, Ainfean había dejado caer la cabeza del cristiano con el que peleaba, cuando vio a Eisha caer del caballo con la armadura colgando de uno de los costados, el grillete que la sostenía al cuerpo del hombre había sido rota en uno de los tantos golpes recibidos, y uno de los cristianos se había percatado de ese detalle, y con fuerza había dado la estocada a cuerpo descubierto de su marido.

Los guerrero mas cercanos, se giraron al verla correr como alma que lleva el mismo diablo hasta el cuerpo de su marido, la mujer no veía nada, solo corría derribando a los cristianos que le impedían el paso, daba mandobles a diestro y siniestro, golpeando con el pie, y la empuñadura. Cuando llego al lado de su hombre, le quito la armadura traicionera, para buscar la fuente la herida. La encontró en el costado derecho, el corte era profundo podía ver un poco de hueso, o eso le parecía a ella.

.-Estoy aquí Eisha.-Dijo con voz temblorosa, había quitado el casco de él y acariciaba su rostro con ternura, secando el sudor y tratando de aliviar con sus palabras el dolor.

Eisha abrió apenas los ojos y sonrió al ver a su mujer ahí, cuidándolo, pero fue el único gesto que pudo hacer antes de caer en la inconciencia que provoca el dolor.

La batalla había terminado y la victoria era para La Guardia de la Media Luna, pero lo que no tenían claro era si todos sus miembros saldrían ilesos y si Eisha continuaría vivo…

Defensores del Santo Grial 15.03.2011

La guerra por expulsar a los cristianos de nuestra tierra ya dura demasiado tiempo,y lo que es peor aún no es su duración, sino, que el final es incierto y se antoja muy lejano. Muchas cosas han sucedido desde que se inició, muchos guerreros y guerreras valerosos, distinguidos en mil batallas, abandonaron la lucha hartos de tanta sangre y tanta muerte, hartos de no ver los resultados, cansados de dejar en el olvido a sus familias por una guerra que día tras día perdía el sentido. Otros seguimos. Lo hacemos con la esperanza de lograr la victoria final, de que todos nuestros esfuerzos tengan un resultado positivo para nosotros, pero no es fácil, nunca ha sido fácil y nunca lo será, luchar por nuestros ideales y religión a veces parece imposible y lograr la victoria final parece lejano.

Algunas alianzas y algunos aliados, cambian como el soplar del viento. Algunos guerreros van de una fortaleza a otra, de una Orden a otra, movidos por la fama, la gloria o el dinero.

Afortunadamente otros mantienen intacta la fe y los ideales. Esos ideales que hacen que hoy este yo aquí, montado sobre mi caballo, esperando con impaciencia el inicio del combate.

Muchos días han pasado, muchas batallas me ha tocado vivir. En unas salimos victoriosos, en otras derrotados, pero no menos orgullosos de ser musulmanes, no menos orgullosos de ser infieles para el enemigo. El resultado hoy está aún por decidir.

Empuño mi sable con la mano derecha, con la izquierda sujeto las riendas, mi escudo cuelga de mi montura. Aún llevo en mi cintura aquel pañuelo rojo que me regalo mi amada cuando marché para unirme a la batalla que La guardia de la media luna hoy libraba. Mis ropas están desgastadas por el uso, pero el pañuelo se mantiene intacto. Tras cada batalla lo guardo en un pequeño cofre que tengo en una mesa, en el calor seguro de mis aposentos.

Ya llegan, ya les veo, en la lejanía, como si fuera un espejismo, como flotando sobre la tierra. Ya diviso sus estandartes, mitas blancos, mitad negro, destacando una enorme cruz roja en su centro. Son muchos, muchos más de lo que yo pensaba.

En nuestro bando no falta nadie, y digo nuestro bando por que me siento unido a ellos por la causa, todos los aliados y amigos han acudido a la llamada, todos están dispuestos a luchar, hombro con hombro, junto a nosotros, como tantas otras veces.

Los caballos comienzan a ponerse nerviosos, los hombres también. Los rostros reflejan una mezcla de valor y arrojo, de temor y locura. Todos esperan impacientes la orden de atacar, nadie quiere quedarse allí esperando. Es un orgullo luchar junto a ellos, nunca decae su ánimo, nunca vacilan en el combate, aún siendo superados en número. De entre todos los guerreros que he conocido en mis años de vagar por el desierto, hoy están aquí reunidos los mas valerosos y temerarios.

-¡¡¡A la carga!!! .- Se oye por todo el frente, y salimos, como alma que lleva el diablo, para enfrentarnos con nuestra suerte, para enfrentarnos con nuestro destino…..

domingo, 13 de marzo de 2011

Ássassins del Santo Sepulcro 13.03.2011


El día era gris, las primeras lluvias estaban mostrando toda su furia, el viento soplaba con fuerza en el campamento de Ássassins del Santo Sepulcro;las tiendas se movían al compás del viento, el frío no daba tregua, el aliento de los caballos servia para calentar las entumecidas manos de los jinetes que, orgullosos de haber sorprendido a la orden sarracena.

La Guardia de la Media Luna había sido tomada por sorpresa, el castillo estaba sitiado por todos lados. No entendían como habían sido tan descuidados de dejar el castillo con una defensa deficiente, todos estaban preocupados, puesto que veían un campamento cristiano muy unido, más aun cuando una de las órdenes que había dado la espalda a la lucha contra los infieles cristianos y se había bautizado bajos los preceptos que antes rechazaba.

Los jefes discutían en la sala de guerra de la cofradía Eisha pedía calma, mientras Hombre del saco paseaba furioso por la sala agitando los brazos mientras exponía su plan; Octavia estaba junto a Ainfean en una de las esquinas, ambas mujeres esperaban pacientes que los ánimos se calmaran, mientras planeaban la estrategia, sabían que solo con calma podrían ganar, el apuro no conduciría a nada.

-¡Callaos!-Gritó Octavia.- Hombre del Saco, Eisha, Dark Savior,Unghura calmaos, con Ain tenemos un plan, pero necesitamos que se calmen.- Los guerreros se quedaron en silencio, la voz de mando en Octavia no dejaba espacio a replicas.

.-Esto es lo que haremos.-Ainfean habló con suavidad mientras tomaba un mapa de la fortaleza y lo extendía en la mesa.- Los cristianos están en este lugar.-Señaló el borde del castillo.- Nosotros tenemos la ventaja de conocer el terreno, ellos no lo conocen. Lo que haremos será mandar a Ilidan que es uno de los más pequeños y ágiles por la parte norte, por aquel túnel que lleva hasta el oasis de Dosis Pagana, es arriesgado, el terreno no ha sido transitado en años, pero ahora no hay alternativa.-Miro a Eisha fijamente, sabía que su marido no estaría a favor, no querría poner en riesgo a un miembro, pero no había otro camino.

-Está bien.-Dijo Eisha luego de un momento en silencio y un intercambio de miradas con su esposa.-No es lo que elegiría pero la situación es desesperada. Hablad con el resto, yo mientras escribiré los mensajes para los mercenarios y para los aliados.

Las puertas de roble se abrieron y todos los chicos estaban afuera esperando. Ilidan miraba a todos como si presintiera que hoy todo dependía de él.

-Ilidan, acércate.-Lo llamo Octavia.-Necesitamos saber si estas dispuesto a poner en riesgo tu vida por la orden.-El muchacho miró a sus jefes asustado, pero a la hora de asentir se sintió mucho mas valiente que antes, daría la vida por su familia y GML lo era.

.-Ilidan, entregaras esta carta a nuestros aliados y te encargaras de contratar a los mercenarios por nosotros, estamos rodeados como todos saben y la única manera de salir del castillo es por el túnel del salón.-Señaló el lugar detrás del cuadro de toda la orden.- este te llevara cerca de la fortaleza de Dosis, debes buscar a Darkclaws y entregarle la nota que envío y pedirle montura para ir al resto de fortalezas y a la ciudad..-Con la mirada recorrió a todos los miembros.- Es lo único que se nos ocurre

Todos asintieron convencidos el plan propuesto y miraron a Ilidan con impaciencia. El tendría uno de los encargos mas difíciles del dia. Iluminado por una antorcha Ilidan caminó hacia el tunel, acompañado por algunos de sus compañeros. Antes de entrar se volvio y les dijo

- Tranquilos, confiad en mi. Lo lograré, no lo dudéis.

Y poco a poco, su imagen y la luz de la antorcha desaparecieron en el túnel…..

La guardia de la media luna esperaba impaciente, los cristianos ya estaban por entrar a la fortaleza cuando el sonido de un cuerno les devolvió el alma al cuerpo, Ilidan no había fallado, ahora la victoria estaba asegurada.



viernes, 11 de marzo de 2011

JASMINE

Mucho hacia ya que el siniestro y diestro Unghura no se atrevia a cabalgar de nuevo desbocado con su ultracactus modelo armani ultima generation

Pero llego de nuevo ese dia especial, ese dia diferente y morboso de ataque cactusiano.

La victima?? la indefensa victima?? Esta vez eligio una bella princesa del castillo, deslumbrante toda ella sobretodo de buena mañana con sus pelos pinchos tricolores...Ella era JASMINE, la fragancia del castillo...

En esta ocasion Unghura, muy listo el, se vistio de etiqueta pura y dura...el casco dorado, la armadura de chapa gruesa con todos los pins del Salvame deluxe puestos, los guanteletes de malla y las botas de proteccion doble, fina y segura....

Era un ataque especial si, pero debia planearlo al minimo detalle.. incluso escoger la fragancia indicada para no despertar a la bella Jasmine de sus aposentos delicados ....

Llegada la hora, nuestro heroe repartecactus se deslizo como ave roedora hacia susodicha alcoba para cometer su acto de agresion with the cactus...

En eso que consigue abrir el casto cerrojo de la habitacion despues de media hora de forcejeo y 3 kg de grasa desaparecida debida al sudor....cuando por fin se adentra en la alcoba de nuestra bella victima.

Sus ojos se abren como naranjas cuando descubre a Jasmine durmiendo con el culo al aire...ke resfriado va a pillar, penso el pobre Unghu. Como consecuencia de ese pensamiento, decidio arroparle el pompis como buen caballero elegante...

Pero habia llegado el momento...era inevitable..el acecho del cactus era irremediable ...

Alzo el cactus cual atleta hace los 100 m en menos de 7 segundos, y se dispuso a sacudir a la bella Jasmine...

Pero, algo paso. algo cruel e inesperado. algo terrible para la salud de Unghura, y a la vez algo definitivo....

Jasmine solto unos gases, inofensivos para otros, pero letales para Unghura.. Este cayo a plomo con su nariz dañada al maximo...arrastrandose consiguio llegar a la mascarilla de gas comunitaria del castillo y asi poder retirarse a su aposento...

Una vez mas, la mala suerte y mala olor esta vez, fustro el acto de Unghura...Pero la proxima victima seguro ke pillara

By Unghura

jueves, 10 de marzo de 2011

Dosis Pagana

Mentiría si dijiera que recuerdo el momento en el que se firmó el tratado de alianza con Dosis pagana. Solo tengo claro que han sido nuestros mas fieles aliados.

Dosis Pagana se fundó el 15 de Julio aproximadamente a media noche, cuando el cielo estaba oscuro, en el momento en que solo las sombras se hacían parte del mundo. Unos valientes guerreros que ocultos en sus capas, comenzaron a ser el terror de los cristianos mucho antes que esta humilde orden se conformara.

Las leyendas dicen que los guerrero que forman el cerrado circulo de miembros una vez que jura defender a los suyos con su propia vida, deja de tener sangre en las venas pues la sangre que poseen se convierte en fuego, un fuego tan puro y salvaje que al entrar en contacto con los cristianos quema su piel, y los hace padecer grandes dolores.

miércoles, 9 de marzo de 2011

JISIS

“ ...Me levanto con el pie derecho. Algo inhabitual en mi. Sorprendido por tal circunstancia, deduzco que el dia sera diferente... creo que hoy por fin voy a tener mi primera victima. Lo presagio. Lo deso. Lo temo, ya ke soy un inexperto en esos temas, pues aun soy virgen....“

Ese era el pensamiento de Unghura ese miercoles lugubre de marzo, recluido en su capsula-escriptorio con encriptacion para intrusos...

La agenda era clara: ahi estaba el nombre de la proxima victima...de la primera victima ya ke anteriormente siempre fallo.. Esta vez pero, todo indicaba que se haria realidad el sueño de Unghura... JISIS era el blanco perfecto ?

Si, lo era. La fragilidad de su cara blanquecina, de sus musculos spaguetti o de sus muslos que parecian al vapor asi lo predecia...

Junto a su inseparable cactus semiutumatico y con nuevas mejoras, como el boton GPS cazaJisis...

En un periquete detecto al susodicho y preparo la tastica Mourinho...puso un autocar en la salida trasera de la habitacion por si Jisis intentaba irse por la via express..ke listo es Unghura chicos, ke portento de inteligencia vamos...

Y entro por delante, como los valientes, como los heroes, como los intrepidos guerreros de antaño.... como el estupido mas grande de la historia tb..pk Jisis habia visto su sombra delante de la puerta hacia ya 1 hora y habia tenido tiempo de preparar un hoyo de 150 m profundidad... donde acabo el tonto de Unghura

Esta vez no pudo ser... La proxima no se escapan ;D

By Unghura

La Guardia Gris 08/03/2011

Enormes nubes de polvo se levantaban al paso del ejército cristiano. Los infantes cargados con sus pesadas cotas de malla, sus escudos y armas, arrastraban pesadamente sus pies sobre aquel seco y duro terreno. El sol estaba llegando a su cenit y sus efectos se hacían notar sobre aquellos guerreros. Enormes gotas de sudor les corrían por sus rostros, sus gargantas se secaban por el polvo y sus cuerpos pedían agua, un agua que no tenían.
Para los caballeros, el calor y el sol no eran menos perjudiciales y la fatiga también se apoderaba de ellos. Algunos marchaban inclinados sobre los cuellos de sus caballos, otros caminaban sujetándolos por las riendas, cansados de montar sobre ellos.
Sobre la cresta de unas colinas cercanas vieron recortada la silueta de varios jinetes. A pesar de la distancia, no había duda que eran sarracenos. Sería una patrulla de exploración, pensaron. Un error que podría costarles muy caro.
Poco mas tarde a aquellos jinetes se les unió un nuevo grupo, portaban estandartes negros con una media luna blanca en su centro, el símbolo de la Guardia de la Media Luna. Cuando vieron descender de la colina oleada tras oleada de jinetes e infantes sarracenos, ya era tarde para preparar una sólida defensa.
Pero la Guardia Gris era una orden de guerreros escogidos y diestros en el combate. Pronto se organizaron para resistir la carga sarracena, que cada vez estaba mas cerca.
El choque fue espantoso. Los primeros en entrar en combate fueron los caballeros, insertando sus lanzas en los enemigos. Muchos cayeron de sus monturas, por ambas partes, muertos y heridos. Algunos conseguían levantarse y seguir luchando desde el suelo, con sus espadas y sables. Otros ya no se levantarían nunca mas. Después llegaron los infantes, que cargaban a la carrera, lanzando terroríficos gritos de guerra y agitando sus espadas en el aire.
Aunque no parecía una gran batalla, por el número de combatientes, si lo fue por el arrojo y valor demostrado por todos ellos. Era una lucha a muerte, frenética, violenta, una batalla de resistencia.
Todos los miembros de GML luchaban con denuedo, al fin y al cabo, la orden estaba formada por algunos de por guerreros y guerreras sarracenos mas valerosos y experimentados. Como solía suceder los mercenarios demostraron que su salario estaba bien pagado, pues se mostraban incansables en la pelea, aniquilando enemigos por doquier. Los aliados no les fueron a la zaga, pues su participación inclinaba la balanza a un lado o al otro.
Finalmente, tras largas horas de lucha agotadora, donde la muerte fue la protagonista, el reñido combate llegó a su fin. La mayoría de los supervivientes apenas se podían mantener en pie, rotos por el cansancio y el calor sofocante. Los estandartes negros se mantenían alzados, La Guardia de la Media Luna había resultado vencedora.
Honrando a todos los caídos en la batalla, incluidos los cristianos, reconociendo de esta forma su valor, poco a poco, los vencedores montaron a lomos de sus caballos y emprendieron el regreso a la fortaleza de La Guardia de la Media Luna. Allí les esperaban una buena comida y los cuidados de los galenos, cosas ambas que les permitirían recuperar sus fuerzas y sanar sus heridas, pues aún quedaban muchas batallas por disputar y ganar.

sábado, 5 de marzo de 2011

El León Valeroso


Muhammad, mas conocido como Alp Arslan, que significa león valeroso (1030 - 1073) fue el segundo sultán de la dinastía Selyúcida, que anexó Georgia, Armenia y gran parte de Anatolia a sus dominios de Jorasán y el oeste de Irán.
Eligió conquistar en vez de gobernar y le dejó la administración de su imperio a su famoso visir
, Nizam al-Mulk. En el año 1071, derrotó a los bizantinos en la batalla de Manzikert, capturando como prisionero al emperador Romano IV Diógenes. Esto abrió el camino para la circunstancial conquista turca de Anatolia y dejó en sus manos el total dominio sobre Asia Menor.

Falleció un año después cuando fue herido de muerte por un prisionero durante una pelea.

viernes, 4 de marzo de 2011

Octavia

Era un dia normal en la vida de Unghura, a una hora normal del dia, con un pijama normal puesto encima...cuando, con ojos de buho, de repente recordo algo importante...

NO era un dia normal, era el dia D, el dia marcado con un asterisco en el calendario... hoy toca visitar la alcoba suntuosa y siempre morbosa, de la jefa Octavia...

Unghura vario un poco su ritual diario de ataques, consciente de la envergadura del proyecto de esa noche. En vez de tunica gris, se coloco encima la de perlas anaranjada... en vez del casco prossiano, se puso el de escamas de pez volador...en vez de calcetines de esparta se puso los de seda agujereados...

en resumen, iba ataviado como un autentico caballero medieval que no ha roto nunca un plato.

Despues de media hora mas de camino de lo normal, nuestro heroe gore llega delante de la suite de la jefa...

En su cabeza solo espera un lecho de rosas y la jefa ligera de ropa. Pero al entrar, solo observa oscuridad y un bulto echado encima de la cama.Es su Pitbull personal, con cara de malas pulgas y sobretodo muy mala leche...

La cara de Unghura lo indica todo: terror es poco....

Unghura enciende el motor de su Cactus utumatico y parte 3 de las 4 patas del perro, quedandose este algo cojo de fuerza motriz vamos....

Solventado este miniobstaculo se dirige a la alcoba interior, donde ahora si, reside, imperterrita e imperturbable la jefa Octavia, con su mitico tanga rosa-anaranjado de flores silvestres..

Unghura lo observa un ratillo y cae a plomo debido a un atake al corazon....

Esta vez el Semur salva a Ungura y la jefa esta vez sale viva del enredo...

La proxima vez eso NO sera asi

jueves, 3 de marzo de 2011

Eisha

Miercoles noche. Lugubre noche. La lluvia no cesa y los rayos no quieren ser menos...La luz se fue hace ya media hora y el silencio se pone ya sobre la mansion de GML...

Todos duermen. Todos.... No, no todos: Unghura tiene los dos ojos abiertos como huevos revueltos :D

Prende la llave de su cobijo y rescata el cactus semiutumatico adquirido el ultimo siglo en esa tienda de antiguedades kosaca...

La direccion esta clara, esta noche toca la redempcion con la sangre. Esta noche toca la habitacion del jefe. Eisha. No sabe lo que le espera....

Unghura se desliza entre sombras por los rutilantes pasillos arcaicos de la orden. Llega a la alcoba de su jefe y se infiltra cual ave ratonera en la comadreja del raton albino.

Una vez dentro, los retratos de Eisha de joven ,ataviado con ropa hyppie, repartidos por toda la habitacion, casi le delatan, aunque consigue evitar la carcajada y el consecuente sonido.

Llega el momento final, la resolucion, el auge de ese mecanismo letal llamado cactus unghurico... Se alza, se centra, se apunta al cuello. ..
Se rompe la empuñadura. Se tambalea. Se estrella en el casco de Unghura.Ese dolor no es recomendable.

El ataque fallo y Eisha sigue aun durmiendo...

Esta vez se libro...pero NO asi la proxima victima

By Unghura

miércoles, 2 de marzo de 2011

Defensores Del Santo Grial 02/03/2011

El choque de las espadas no daba tregua al cansancio de los guerreros, el sudor caía sin descanso por las sienes de los valientes que aun quedaban en pie. El sol ya no alumbraba, pero los rayos que durante el día implacables había calentado el suelo que pisaban, hacían de la batalla un verdadero infierno. Las armaduras eran molestas, pesaban, y su sonido al frenar los golpes hacía doler los oídos. Era un caos, el grito de los heridos y mutilados, la respiración de los caballos, las aves de rapiña que comenzaban a pelearse la carne de los muertos, el olor nauseabundo que los cuerpos comenzaban a desprender.

La guerra contra el infiel era cruel, pero no por eso LA GUARDIA DE LA MEDIA LUNA se rendía, siempre estaba dispuesta a pelear por sus amigos y aliados, nunca mientras alguno de ellos estuviera en pie, un sarraceno o un pagano se quedaría sin colaboración. Solo había una excepción, un grupo de guerreros que poco a poco había ido perdido el respeto de todos los miembros de GML, unos guerreros dirigidos por una extraña mujer, la maldita hechicera, como algunos la conocian.

Esta no era una leyenda, eran hechos reales. Cuando llegué a la orden, los rumores de una hechicera entre las filas paga-sarras corría con fuerza, todos decían que era una mujer de una belleza exótica, que encantaba a los hombres con sus dulces palabras, con su trato amable y cuando los tenía enamorados, les quitaba todo y los dejaba sin corazón y sin orgullo. Ella los desechaba como si no importaran, los hacía caer en su trampa de felicidad para jugar con ellos y hacer que la fuente de su belleza no se agotara nunca. Como podéis imaginar, ella se alimentaba de las ilusiones de los hombres y mujeres que conocía, aquellos incautos que no pudieron ser advertidos caían presos de su embrujo, solo aquellos de corazón noble solían escapar de sus engaños y solo ellos sabían cual era su verdadero aspecto.

La describían como un ser grande, de aspecto anciano, con cientos de arrugas sobre sus ojos, no era la muchacha frágil que ellos habían visto, la describían como un ser horrible, que en su cuerpo reflejaba toda la maldad de su alma.

Se preguntaran por qué motivo narro todo esto, lo narro por que su imagen es lo que ví alzarse como una sombra en nuestro campamento mientras esperábamos la batalla, una imagen que asustaría hasta el más valiente de los guerreros, a mi solo me sorprendió, nunca pensé que el mal se acercaría tanto a nosotros, y temo por mi familia, por mi orden, puesto que el mal, es capaz de cualquier cosa…

Repentinamente, al igual que apareció, aquella sombra desapareció de mi vista. Froté mis ojos e intenté pensar, para aliviarme, que aquella sorprendente visión había sido solo el producto de mi imaginación, unido a el cansancio de la batalla. Apenas un instante tuve para mis pensamientos, mis reflejos entrenados en mil combates, esquivaron la espada que aquel cristiano lanzaba sobre mi, no podía parar a buscar explicación, la batalla aún continuaba.

No recordaré la victoria, no me dolerán mis heridas, mi alegría no será completa mientras abrace a mis compañeros o agradezca a los voluntarios y aliados su ayuda. Nada de eso pasará. De esa batalla solo recordaré aquella imagen amenazante, aquel mal augurio, aquel avisó de futuros males. Algo tendríamos que hacer para evitarlo, pero no era capaz de encontrar el qué. El cansancio de aquella larga batalla me había dejado sin ideas.

Despacio, mostrando mi mejor sonrisa, me uní a mis compañeros y a todos los voluntarios y amigos supervivientes de la batalla en la celebración de la victoria. Esperaba que las risas, la copiosa comida y la abundante bebida que se extendía por toda la larga mesa del gran salón de nuestro castillo sirvieran para que aquella oscura nube desapareciera de mis pensamientos. Celebremos hoy la victoria y mañana… pensaremos en el mañana.

martes, 1 de marzo de 2011

CHAKAL

No se llegaba aun a la media noche,cuando Unghura ya preparaba el asalto a otra de sus victimas ... esta vez era una victima fea fea fea, bajita y perezosa...un esperpento de victima vamos...

Era Chakal, la cabra montesa mas peligrosa de la ex RDC, un bestia sin escrupulos y con cola de vaca.

Nuestro heroe recogio su cactus aun manchado de sangre de la camilla-asistencia de su habitacion y se dirigio hacia la alcoba del susodicho Chakal (Chaky a partir de ahora)

Su sorpresa fua grande al ver que Chaky acostumbra a dormir al reves, con los pies en el cabezal... seguro ke asi le llegaba la sangre a la cabeza debio pensar...

Mas mayor fue la sorpresa cuando vio que solo uno de sus sobacos estaba debidamente depilado. El otro parecia un roble centenario...

En silencio riguroso, y limpiando antes de la carniceria su precioso cactus, Unghura se disponia a no dejar titere con cabeza en esa habitacion. De repente, Chaky se revolvio aun sonambulo, de golpe, sin aviso, y con la pelambrera de su sobaco izquierdo hizo un enredo a Unghura y su cactus, imposibilitandole su ataque y clavando el cactus en el techo.

A eso Chaky desperto y empezo a cantar un single de Camela ke destrozo los timpanos de Unghura, ke cabizbajo huyo de esa alcoba llena de malos presagios.

Esta vez se libro...pero el proximo NO lo hara...

By Unghura

lunes, 28 de febrero de 2011

La Gran Alianza. 01/03/2011

Todo estaba oscuro en el campamento sarraceno. Aun faltaba para comenzar la batalla y los guerreros trataban de descansar y prepararse para el encuentro, todo estaba en silencio, las estrellas por una extraña razón no estaban brillando como de costumbre, en cambio la luna, tenía un tinte carmín, la hacía ver hermosa y lúgubre al mismo tiempo.

La estrategia era esperar a que los cristianos llegaran al campamento, les teníamos preparada una pequeña trampa. Si un pájaro hubiese visto el campamento sarraceno hubiese notado un círculo separado por cientos de metros en el lugar donde parecía estar apostado el campamento. En realidad el campamento era un señuelo, que serviría para distraer a La Gran Alianza y tenderles una emboscada, pues todos nos encontrábamos, apostados en las sombras, ocultos bajo la arena, rodeando el campamento, donde únicamente habiamos dejado una pequeña guardia custodiándolo. Esta tarea de ocultamiento resultó ser extremadamente difícil, camuflarse tan bien que los Cristianos pudieran detectarlo, por eso todo estaba en silencio, para oír las armaduras y el galope enemigo.

Un grito nos alertó, los cristianos ya estaban en el campamento, todos, con la rapidez adquirida en el fragor de tantas batallas tomamos nuestras armas, mientras los encargados de encender las antorchas cumplían con su cometido, iluminando el campamento que antes estaba en la más completa oscuridad.

Las espadas comenzaron a golpear con fuerza, los gritos de dolor al desmembrar a un contrincante, los gritos de los caídos que eran pisados por las monturas, el relincho de los caballos que morían atravesados por las lanzas y agonizaban en el campo, volvían todo un caos, La Gran Alianza creía tener la batalla ganada, pues eran pocos los que quedaban apoyando a La Guardia de la Media Luna, fue entonces cuando el ejercito de reservas hizo su entrada con gritos de victoria, repartiendo golpes a diestro y siniestro.

Esto hizo que todos renovasemos nuestras fuerzas en el combate y nuestra fe en la victoria final. El ver a tantos amigos y aliados apoyándonos insuflaba valor y arrojo en nuestros corazones. La batalla, como tantas otras, estaba resultando dura y sangrienta, el enemigo era muy osado y valeroso, pero esta llegada de nuestras reservas hizo tambalear sus esperanzas y deseos de obtener una victoria sobre nosotros. Su derrota estaba cerca y lo sabían. Solo les quedó luchar hasta el último hombre, incapaces de poder huir, pues estaban totalmente rodeados.

Y así ocurrió, nuestros guerreros y guerreras no tuvieron piedad con ellos, y poco a poco, todos los enemigos fueron sucumbiendo ante nuestras espadas y lanzas hasta que no quedo ni uno solo en pie. Por el contrario, un gran numero de los nuestros sobrevivió al combate. Esto merecía una gran celebración en nuestra fortaleza. La celebración de una nueva victoria para La Guardia de la Media Luna.

sábado, 26 de febrero de 2011

Reyno de Galicia 26.02.2011 14:31

Aquellos hombres y mujeres eran extraños en nuestra tierra. Habíamos oído historias que hablaban de su procedencia, de un lugar verde, de enormes bosques, de grandes y caudalosos ríos. Aquel lugar era totalmente distinto al desierto en el que nosotros vivíamos. Hablaban de lluvias casi permanentes, de animales que comían hierba fresca de los cuales obtenían pieles y alimentos, al igual que nosotros de los camellos y caballos. Decían venir de una estirpe de valerosos guerreros llamados celtas.

Y ahora se encontraban allí, frente a nosotros, con sus banderas blancas cruzadas por una franja azul del color del cielo. Allí, al alcance de nuestros arqueros, al alcance de una carga de caballería.

Algunos vestían largas cotas de malla que les llegaban casi hasta los pies, otros solo se protegían por armaduras hechas de pieles curtidas. Tenían un aspecto fiero y amenazador, pero no mas que el que tenían nuestros guerreros y guerreras, ataviados con cotas de cuero curtido, grandes sables con filo a ambos lados de la hoja, con dagas por si la espada fallaba.

A una orden de nuestros jefes militares, nuestros arqueros a pie lanzaron una lluvia de flechas contra ellos que oscureció el cielo y que dejó muertos y/o malheridos a un buen número. Luego de nuestros arqueros a pie que habían sido relegados al final de nuestra avanzada, lanzamos nuestros arqueros montados, el ataque fue frontal. El golpe fue salvaje, puesto que no dejaron de disparar sus flechas según nos acercábamos al enemigo.

Justo en el momento en que nuestros arqueros montados iban a entablar combate cuerpo a cuerpo con los guerreros cristianos, el frente se abrió hacia los flancos. Solo entonces los cristianos pudieron ver a nuestra temida infantería que, armada con lanzas y espadas, había seguido a nuestros caballeros a todo galope, lanzando gritos amenazadores que helaban la sangre en las venas de aquellos cristianos que los oían por primera vez.

Uno tras otro fueron cayendo, tanto enemigos como amigos y aliados. Sus cuerpos sin vida, atravesados por la muerte, caían al suelo en extrañas posturas, como muñecos de trapo que eran dejados por los niños cuando encontraban otra fuente de diversión. La sangre saliendo de sus heridas a borbotones, manchando espadas y armaduras, tiñendo la tierra del desierto que en silencio clamaba por su tributo….

DArky

Recluido, sin preveer los acontecimientos de la noche, estaba darky acurrucado en su camita de metro 10 de largo.

Llevaba su pijama rosa a topos favorito y sus calcetines de Bob Esponja, agujereados como siempre, en su tercer dedo...

Nadie ni nada le aviso.

Nadie ni nada le susurro

Ni el mismisimo viento, otras veces amigo y chivato, esta vez le ayudo....

Solo fueron unos instantes, pero que instantes...

Su primera vision: el casco de Unghura entre las penumbras. Acto seguido el sonido sibilino y acuciante del inimitable y infravalorado cactus semi automatico... Estuvo de suerte, esta vez Unghura fallo.

Sin tiempo a nada, ni a recoger su tanga maloliente de la mesita de noche, le es asestado un golpe brutal donde se cuecen las ideas (caso excepcional el de Dark, ya que ahi no cuece nunca nada) , cayendo irremediablemente en desgracia para el combate y cediendo todo el mando al ser superior llamado Unghura...

Este, regocijandose en su ya inmediata victoria, huele sin querer el susodicho tanga maloliente, e irremediablemente cae a plomo , dandose en los dientes contra el tercer dedo descubierto del pie derecho de Darky.

La victoria cambia de lado a ultima hora.

Unghura es retirado por el SEMUR y aun se cura el malolor....

Esta vez se libro...pero la proxima victima seguro que NO...

by Unghura

viernes, 25 de febrero de 2011

REGALO NOCTURNO

Bueno como veis estrenamos seccion en este ya avanzado invierno.

El invierno es siempre un intevalo dado a las sorpresas, sobretodo nocturnas.

Que mejor pues que empezar en este periodo del año para asi os vayais acostumbrando a esas vivencias oscuras de la noche en GML.

Hoy voy a escoger a la victima, la seguire desde antes de cenar, buscare sus puntos debiles y cuando menos se lo espere..zas... CACTUS al canto

Sed buenos, o podeis ser los elegidos ;D

Kién busca a Dark?

Hombre masculino.... muy masculino,con pelo y todo,incluso bolitas de pelusa en el ombligo(xDD esto es broma,eh?) se ofrece para ayudar a féminas guardianas.
P.D.: Sólo para féminas innatas,osea, abstenerse cultivadores de cactus y "felinos" :D

Cactus

El cactus, planta criada por nuestro querido compañero Unghura, terror del castillo, hacedora de pesadillas en algunos de nuestros miembros, y en otros...sueños que no quiero ni imaginar.

Desde hoy, tenemos el honor de presentar las crónicas de los ataques nocturnos de nuestro querido Cactus, que es cuidado como el más fiel de los guerreros, regado solo una vez a la semana, puesto en el lugar donde el sol alumbra con mayor intensidad para que se sienta como en casa.

Bienvenidos a esta nueva aventura, en las que el Cactus, será nuestro principal actor.


jueves, 24 de febrero de 2011

Se busca

-Se busca : "ayuda de camara masculino, muy masculino, q sepa hacer cama y desarmarlas, que ayude en todos los menesteres que las féminas de GML necesiten incluidas las casadas".
Contacto: Octavia, Castillo GML S/N




-Se busca: ropa interior masculina, perdida en una de las habitaciones del castillo GML.
Contacto: Titan_5, Castillo GML S/N


Ássassins del Santo Sepulcro 24/02/2011

Despertó despacio extrañando la estancia en la que se encontraba. Tantos meses vagando por el desierto y durmiendo sobre la arena, le habían hecho olvidar la comodidad de hacerlo sobre un camastro por incómodo que fuera y una almohada bajo la cabeza. Aún estaba recordando los nombres de los que dormían en aquella habitación cuando un alto guerrero entró en la estancia.
-¡¡¡ Caballeros!!! –grito el guerrero- ¡¡la batalla está cercana!! Rápido, bajen al salón.
Recordó su nombre, El Duque, se lo habían presentado como a uno de los veteranos de la orden. Era un hombre callado, taciturno y su voz era seria y firme. El Duque al dar la voz de alarma salió de la estancia cerrando tras de si la puerta.
Miro a su alrededor y vio como todos sus compañeros se despertaban. Hizo un esfuerzo buscando sus nombres en su cabeza, Radamante, Titán… eran los mas jóvenes de la orden, pero no por ello menos audaces ni valerosos, por lo que había visto ellos eran los que solían hacer mas armónico y divertido el ambiente, puesto que eran muy graciosos.
- ¡¡¡Vamos compañeros, que hoy tendremos fiesta!!! – dijo alegremente Titan.
- Si pero a ti no te invitaremos – respondió bromeando Izquie, lo que provocó las risas de todos los presentes.
- Tu date prisa en vestirte que tendrás que ir a espiar – le contesto Titán mientras le dedicaba una mueca burlona
Era agradable contemplar como aquellos guerreros derrochaban humor, nadie diría que aquel día tendrían una batalla. Cada vez estaba más convencido que no le habían mentido cuando le dijeron que eran como una familia.
Todos juntos bajaron al salón para tomar el desayuno. Él y algunos de sus compañeros mas nuevos salieron los últimos, pues aun no se acostumbraba al castillo, solía perderse pero no decía nada, no quería quedar como novato, suficiente era que todos tuvieran tanta confianza, se sentía extraño, como si lo miraran con desconfianza, aunque no fuera así, la gente que entraba a la orden de inmediato se convertía en un hermano más y por lo tanto digno de la confianza de todos.
La batalla estaba a por comenzar, los caballos pifiaban nerviosos al sentir el ruido de tambores que no les eran familiares, el sol se reflejaba en las armaduras de los guerreros haciendo que el reflejo hiriera los ojos de los combatientes, e hiciera incomoda la lucha.
-Esto no me gusta.-Murmuró Eisha al oído de su esposa, desde donde estaban lograba ver las filas del enemigo y eran abundantes, casi igualadas con las de ellos y eso lo asustaba, pero también le daba emoció
n. Con una sonrisa, bajó la visera de su yelmo, con su mano izquierda apretó las riendas de su caballo y lo espoleó, para adelantarse un poco y alentar a sus guerreros:
-¡¡¡La batalla es inminente, no quiero por ningún motivo que se sientan intimidados, somos un solo corazón, una gran familia dispuesta a dar la vida por nuestros ideales, el enemigo no es quien mas ejercito tiene, el enemigo es quien mas cabeza usa!!!- Al terminar de decir eso, todos los guerreros elevaron la voz, al unísono de los JM´s que comenzaron a galopar hacia el campamento cristiano….
Como siempre cabalgaban junto a nosotros un bueno número de amigos y nuestros aliados, a los cuales yo aun no conocía, pero que intuía que los iría conociendo a lo largo de las numerosas batallas que nos aguardaban. Me dijeron que eran paganos, los Guardianes del Sello y Dosis Pagana, así se hacían llamar sus Ordenes.
Junto a nuestro MO cabalgaba un guerrero de extraña armadura, distinto a todos nosotros, no era sarraceno, ni tampoco aliado. Mas tarde supe que se trataba de uno al que llamaban Joha, un mercenario y amigo de Eisha y de su esposa Ainfean. Y al lado nuestro un caballero fornido, de largo pelo negro y ondulado, que era tratado con gran respeto y admiración y a quien todos parecían conocer, pero al cual yo no había visto por nuestro castillo, Unghura era su nombre.
Ya estábamos cerca del ejercito enemigo, tan cerca que podía distinguir sus pendones y banderas, todas ellas blancas con una gran cruz roja en su centro, rodeada de iguales cruces pero de menor tamaño. Mi primera batalla sería contra una de las Órdenes cristianas mas nobles y poderosas Ássassins del Santo Sepulcro.
El griterio de los guerreros, unido al ruido de la carga de la caballería me ensordeció. El polvo que levantaban nuestros caballos en su marcha apenas me permitía respirar. Poco mas recuerdo de aquella mi primera batalla, salvo a un caballero cristiano, ataviado con ropajes blancos y una larga cota de malla hasta sus rodillas, que levantaba su brazo derecho contra mi, armado con una enorme maza. Sentí un fuerte golpe que me derribo del caballo y todo se volvió negro y silencioso.
Desperté en el castillo, incapaz de decir cuanto tiempo había pasado. Mi cabeza me dolía enormemente. De manera instintiva, lleve mi mano hacia mi frente, note un aparatoso vendaje que me cubria toda la cabeza. A mi alrededor habia muchos guerreros heridos, compañeros, aliados, amigos. Los que habian sobrevivido sin graves heridas se ocupaban de cuidar al resto. Pero a pesar de estar maltrechos y malheridos se les veía felices. Extrañado por ello pregunte a Espectrus que se encontraba a mi lado, su respuesta alegro mi corazón.
- Compañero, la victoria ha sido nuestra una vez mas.

lunes, 21 de febrero de 2011

Guardianes de la Luz 21/02/2011

El hombre miraba con el ceño fruncido a todos los presentes en el campamento de GML, todos al verlo llegar se sorprendieron pues no era un aliado ni voluntario habitual, pero como la batalla estaba próxima no se preocuparon mucho, lo tomaron como ayuda extra en el campamento.
-Esta vez si les ganaremos.-farfulló el espía mientras limpiaba su armadura en el lugar que Titán palmeo dándole las gracias por el apoyo. La mirada de odio que les daba a todos mientras charlaban animadamente arreglando sus armas para la batalla, o dando de comer a los caballos o simplemente sentados en el suelo esperando bajo el cielo que lentamente comenzaba a oscurecer. Los cristianos lo habían mandado para poder espiar el campamento, cada cierto el infiltrado mandaba a un halcón con un mensaje de los campamentos, tenían como objetivo atacarlos de sorpresa, para así conseguir la victoria.
Y lo lograron, aprovechando que los aliados y mercenarios aún no habían llegado al campamento, el ejercito cristiano de Los Guardianes de La Luz partió al encuentro de La Guardia de la Media Luna a marchas forzadas.
Pronto se vieron ondear sus pendones en lontananza y los exploradores sarracenos dieron la voz de alarma. Sorprendidos todos los que se encontraban en el campamento acudieron raudos a la gran tienda que servia de armeria para proveerse de armas, escudos y armaduras.
Algunos mostraron su rabia lanzando maldiciones y juramentos, otros simplemente se aprestaron al combate en silencio.
No habia tiempo de preparar ninguna tactica para el combate, un simple enfrentamiento frontal y confiar en la destreza en la lucha y en la fuerza en los brazos para obtener una victoria que se antojaba complicada.
Los Jefes Militares y el Maestro de Orden fueron los primeros en colocarse al frente, mirando hacia atrás vieron como el resto de sus compañeros, voluntarios y amigos hacian lo propio.
En cuanto todos estuvieron preparados partieron, despacio, intentando no mostrar su nerviosismo, al encuentro del ejército cristiano, que se aproximaba rápidamente.
Al pronto los cristianos se lanzaron a la carga desenfrenada, sin darse cuenta que al hacer aquello su frente se abría y se formaban grandes espacios en su formación. El ejército convocado por La Guardia de la Media Luna se preparó para aguantar la carga, confiando en que una vez detenida esta en su primer impulso, pudiesen lanzar un contraataque.
El choque fue brutal, caballos y hombres rodaban por el suelo alcanzados por las lanzas, que se quebraban al contacto. Pero aguantaron. Pronto los caballeros cristianos pusieron pie a tierra. Espadas, sables, escudos, golpeando unos contra otros componian una canción de lucha y muerte. De repente, el ejército cristiano comenzó a disminuir su presion sobre las lineas sarracenas. Alguién grito “¡los aliados, llegan los aliados!”. Este grito dio fuerzas a los sarracenos. En la retaguardia del ejército cristiano se veian ahora las banderas de Dosis Pagana y de Guardianes del Sello, habian llegado justo a tiempo.
A partir de ese momento todo fue muy confuso, los cristianos comenzaron a huir, pues ya no contaban con la ventaja que les habia dado, en un principio, ser mas numerosos. Los sarracenos iniciaron la persecución de los que huían acabando con muchos de ellos.
Y al final, victoria!!!! una victoria conseguida gracias a los voluntarios y amigos que tan valientemente habian luchado y a la oportuna llegada de los aliados, siempre fieles y cumplidores.

sábado, 19 de febrero de 2011

Entre Sábanas ( I )

Él abrió despacio la pesada puerta de madera del cuarto que compartía con su esposa, la luz de la vela que portaba en la mano iluminó la estancia dejando ver el cuerpo de ella en absoluto reposo sobre la cama que compartían, sabía que Ainfean debía estar abrazando la almohada, era la única forma en la que lograba conciliar el sueño cuando él no estaba.

Al verla ahí, tan frágil, no pudo evitar recordar las risas y bromas que sus compañeros de orden les dedicaban cada día cuando llegaban retrasados a desayunar, pero eso no le importaba, no cuando era por y para disfrutar de una hermosa noche de amor con su mujer, no cuando las bromas valían realmente la pena, tener a su mujer en los brazos era casi tan emocionante como luchar a su lado, con la diferencia que en esa guerra, ninguno salía herido…

La habitación que ocupaban en el castillo era la que poseía la mejor vista, por lo que Eisha se acerco a la ventana luego de posar con cuidado la vela en uno de los candelabros de la pared. La luna a través de la ventana se veía hermosa, no tenía sueño por lo que se puso a mirar a la mujer que dormía en la cama. No podía evitar recordar cuando la había conocido, si el amor a primera vista existía, eso era lo que le había hecho sentir ella, un calor en el corazón, una emoción cada vez que la veía en las batallas peleando por una causa en común, mirándose pero sin reconocerse. Cuando por fin se había atrevido a hablarle las cosas habían sido fáciles, ella sentía lo mismo, por lo que no dudaron en unir sus vidas para siempre.

No pudo evitar sonreír al ver como al moverse la mujer en la cama, la ropa que la cubría dejaba al descubierto una porción de su piel, con lascivia admiro las piernas de su esposa y la parte inferior de sus muslos y nalgas:

- Eres preciosa .- murmuró a medida que se acercaba a la cama para cubrirla con las ropas.

Cuando estuvo a su lado tomó la ropa, pero su mano al hacer contacto con la piel de ella desencadeno el mismo deseo irrefrenable que sentía cada vez que la tenía en sus brazos, no dudo en acariciar solo con la punta de los dedos la suave piel de su mujer, subiendo con lentitud por sus muslos, se agacho para estar mas cómodo mientras acariciaba, Ainfean al sentir el contacto se giro nuevamente en la cama, para quedar ahora con la piel y una parte de su estómago al descubierto, logrando así que su marido perdiera completamente la razón….


jueves, 17 de febrero de 2011

La Catapulta

La catapulta fue una de las armas de asedio mas utilizadas durante las Cruzadas. Se empleaba para derribar las murallas de los castillos y fortalezas y así poder tomarlos al asalto. La munición empleada era, generalmente, grandes piedras, aunque en ocasiones, para atemorizar al enemigo, se lanzaban trozos de cuerpos de prisioneros e incluso cuerpos muertos por alguna enfermedad contagiosa, para que esta se extendiese por la fortaleza.
En un principio las catapultas se tenían que desplazar distancias muy largas, lo cual hacía difícil su construcción, desplazamiento y uso. Con el tiempo se redujo su tamaño, aumentando su movilidad y facilitando su manejo y traslado, llegando a ser utilizadas en grandes batallas.

Santa Inquisición 18.02.2011 00:32


Con el mayor sigilo posible nos fuimos acercando al campamento enemigo. Habíamos dividido nuestras tropas para atacar, a la vez, por dos lugares diferentes. A un lado se encontraban nuestros aliados y los mercenarios contratados para la batalla, al otro, La Guardia de la Media Luna con los voluntarios y amigos.

Afortunadamente las nubes que cubrían el cielo tendían un manto de oscuridad sobre el lugar, caminábamos despacio entre las sombras. Cada guerrero con una de sus manos sobre el hombro del que tenia delante, a fin de no chocar entre ellos y permanecer unidos.

Nuestros exploradores habían dado buena cuenta de los vigilantes del campamento, pero aún así seguía existiendo el peligro de que nos descubriesen. Junto a las hogueras encendidas por todo lo largo y ancho del campamento podíamos ver figuras de guerreros sentados hablando, comiendo y bebiendo y uno que otro centinela más pendiente de lo que hacían sus compañeros, que de su labor dentro del campamento.

Todos los Jefes Militares y Maestros de Ordenes dieron la orden de parar el avance. Con calma, para no hacer sonar nuestras armas ni escudos, todos nos agachamos, habíamos llegado al lugar elegido, ahora solo restaba esperar el momento señalado.

Poco tiempo después lo vimos, era espectacular, desde el lugar donde se encontraban apostados nuestros aliados y los mercenarios nació una lluvia de flechas, con sus puntas incendiadas, estas se alzaron en el cielo como estrellas que caen por la noches y arremetieron como rayos sobre las tiendas cristianas, alcanzando también a algunos de los guerreros que aún no habían marchado a descansar.

Pronto el fuego comenzó a extenderse por las tiendas, los guerreros corrían hacia sus armas y escudos mientras gritaban alarmando al campamento. Era la señal convenida.

Como impulsados por un resorte todos nos levantamos y cargamos a la carrera sobre el campamento. Éramos un torrente, un huracán, un ciclón, una furia a la que ningún ejército cristiano podría oponerse, estábamos siendo el terror de los cristianos, cada día nuestras tácticas mejoraban. Velozmente nos fuimos repartiendo por el campamento, hasta cubrirlo por completo, nos habíamos convertido en una plaga, aparecíamos por todos lados.

El campamento era un caos, el olor a carne quemada llegaba hasta nuestras fosas nasales , pero en el fragor de la batalla nada de eso nos importaba, luego podríamos poner bajo nuestra nariz trozos de lino untados con perfumes y aceites. Algunos intentaron defenderse, otros encontraron la muerte en la tienda, sin tiempo a levantarse del lecho, ya fuera atravesados por las flechas ardientes o siendo consumidos por las llamas, no tenían escapatoria, todo estaba rodeado. Los que intentaban huir en dirección opuesta encontraban la muerte a manos de nuestros aliados, cada flanco del campamento estaba custodiado y eso no hizo gritar con fuerza.-

¡¡¡ Viva La Guardia De La Media Luna.- nuestro grito terminó de acabar con la defensa cristiana, el grito era entonado con tanta pasión y fuerza que las fuerzas flaqueaban y una nueva victoria enlistaba las filas de la orden, gracias al apoyo fiel de aliados, amigos y mercenarios…..



EISHA

Mi verdadero nombre es Isá Ben Abbas, naci en Al Talavayra, ciudad de un lejano país al otro lado del mar. Por alguna extraña razón, los pobladores de aquel país me llamaban “El Isá” y de ahí quedó el nombre por el que ahora todos me conocen Eisha.Soy de etnia bereber y aprendí las artes de la guerra luchando junto a mi padre en aquellas tierras. Por desgracia para mi, mi padre murió en la batalla en la que los cristianos tomaron al asalto mi ciudad de nacimiento. Aquel día, acompañando a algunos valerosos guerreros supervivientes de la batalla, cruce el mar, intentando regresar a la tierra de mis antepasados. Durante varios años vagué por el desierto, alquilando mi espada y mi vida al mejor postor. El desierto y la lucha endurecieron mi carácter, pero el recuerdo de las enseñanzas de mi madre me hicieron ser noble y justo a la vez.A pesar de mi azarosa vida, camino por estas tierras con la cabeza alta, orgulloso de mi pasado y de mi presente. Aquí conocí el horror, los desmanes y las injusticias que algunos son capaces de cometer en nombre de su dios. Eso me hizo convertirme en protector de los débiles frente a la injusticia de los poderosos. Aunque camino solo, nunca me faltan compañeros con los que compartir mi viaje y mis luchas.
Pero aquí también conocí el amor, el amor verdadero, limpio, sincero y puro. El amor para mi tiene un solo nombre Ainfean, esa valerosa guerrera de la cual estoy enamorado y por la cual daría mi vida, pero esa es una historia que un día os contaré.
Amo el desierto. Es un lugar inmenso pero en él encuentro la paz que necesita mi espíritu.Cuando los ojos del recién llegado se enfrentan a estas tierras, el desierto aparece como inhóspito, duro, muerto, sin vida atisbo de vida en su interior. Eso me ocurrió a mi la primera vez que puse mis pies en el. En mi tierra de nacimiento los paisajes son muy distintos, la vegetación muy diferente. Es un lugar donde los ríos son abundantes y multitud de animales lo pueblan.Al principio el contraste me aterró, me sentía extraño, ajeno a estas tierras, a pesar que de fuesen las de mis antepasados, nunca había visto nada igual. Los relatos que mi padre me contaba sobre su inmensidad, sobre sus horizontes infinitos, crearon una imagen en mi. Pero mi padre me hablaba del desierto con amor y con lágrimas en los ojos. A través de él yo aprendí a amar aquella tierra, a desear contemplarla. La realidad se me hizo muy diferente a la imagen que yo tenia.Con el tiempo aprendí que el desierto, si vives lo suficiente en el, se te muestra como un lugar lleno de vida, cambiante, acogedor para quien lo conoce. Aprendí muchas cosas sobre él, la mas importante a sobrevivir, a ser una parte de él y a que él formase parte de mi. Exploré sus sendas, disfrute de sus oasis, sufrí sus tormentas de arena, dormí sobre la arena, identificaba las estrellas que poblaban sus noches.Ahora soy uno mas con él, soy un hombre del desierto, soy el Bereber de Al Talavayra

miércoles, 16 de febrero de 2011

Un dia normal en GML ( I )


Un día en el castillo comienza cuando uno de los vigías que tenemos apostados en la entrada a la fortaleza hace sonar el tambor tres veces, esto nos indica que el castillo no será invadido de sorpresa ni se ven cristianos cerca. El tambor suele retumbar cuando la Aurora comienza a iluminar el cielo. Ahí es cuando el castillo comienza a cobrar vida, la gente que nos ayuda, se pone manos a la obra, comienzan a encender el fuego en las cocinas, sueltan a los animales en la parte trasera del castillo, alimentan a los caballos y comienzan a iluminar aquellos rincones con sus risas y cantos alegres.

El primero en levantarse siempre es Muakis, tiene el sueño liviano por lo tanto es el que siempre siente el sonido del tambor, luego le sigue Octavia y Jasmine, ellas tienen los dormitorios al lado y salen juntas a desayunar.

Jisis, Tarquino, Titan, Radamante y Espectrus les siguen, suelen ser los alborotadores de la orden, y los primeros en estar sentados en la mesa, cubiertos en mano, golpeando con insistencia en la mesa, mientras entonan con voz ronca:

-¡Queremos comida, queremos comida!- eso hace que el despertar sea agradable, ya que el olor de la comida despierta nuestros mas adormilados sentidos.

Cuando los gritos comienzan, aparece Nana, Salhadin, Sherpo, Izquie, Sultan, que al sentarse luego de saludar a todo los que ya están en la mesa se unen a los gritos de tenemos hambre.

A poner orden llegan Dark Savior y Hombre del saco, ambos muy serios y con voz de mando, pero que no pueden evitar reír al ver como el silencio cae en la mesa cuando los ven aparecer. Ali, El Duque y salhadin son los mas reservados, ellos comen en su recamara, no suelen bajar mas que para las comidas al medio día que es cuando se comparte con toda la orden, se conversa de las cosas y se hacen las reuniones semanales. El viejo de la montaña llega a la mesa con Sayd, el último guerrero que decidió ser parte de la familia Lunar, ambos observan más de lo que hablan, y eso es bueno puesto que siempre logran ver los fallos en las cosas que se comentan.

Los últimos en bajar somos Eisha y yo, al ser el único matrimonio de la orden, solemos tomarnos mas tiempo en la cama, sobre todo los días en los que no hay batalla, disfrutamos del aire que entra por la ventana y del tiempo que podemos pasar juntos. Bajamos de la mano y todos los chicos al ver llegar a su Maestro de Orden guardan un respetuoso silencio, Eisha divertido los mira con seriedad para luego romper a reir con una sonora carcajada que retumba por las paredes del comedor.

La mesa ya esta servida así que los hambrientos guerreros parten el pan recién salido del horno, lo untan con manteca, y con lo que encuentran, las conversaciones son desordenadas, las risas y bromas están a pedir de boca, no faltan los chistes y cotilleos.

Cuando ya está todo devorado nos paramos tal como fuimos llegando, sin un orden establecido, algunos marchan en grupo a entrenar, otros como jazmine van al jardín a cuidar las flores, otros a cabalgar o simplemente vuelven a la cama a dormir.

lunes, 14 de febrero de 2011

Ejecutores Templarios 14.02.2011 23:30


La guardia de la media luna tenía todo dispuesto para el ataque a los Ejecutores Templarios. Las primeras tropas habían sido enviadas en la madrugada, al frente del asedio iba Octavia y Hombre del Saco, ellos eran los estrategas por excelencia en la Orden atacante, tenían un plan, el castillo enemigo sería minado por partes, no atacarían de una vez, la idea era debilitarlos y cuando el ejercito GML estuviera completo asestarían el golpe de gracia para acabar con los cristianos. Para cumplir el cometido se habían llevado a Titán, Jisis, Radamante y C izquie, este último sería el espía oficial de la orden, entre los arbustos que crecían cerca del campamento enemigo espiaba y enviaba a los halcones mensajeros con los reportes, además se había llevado al pequeño de la orden para que aprendiera de espionaje, Sayd estaba deseoso por participar.

Cuando ya tenían una idea clara de la disposición de los campamentos hicieron que el pequeño grupo que con ellos iba atacara a los vigías y mensajeros, luego atacaría a la primera barrera defensora y así hasta llegar al castillo, cuando les faltaba poco para llegar a las líneas defensoras con mas poder Octavia dio el grito de ataque al ver la señal que Eisha hacía con la espada incitando a los ejércitos aliados a terminar de una vez por todas la batalla, ya suficiente habían torturado durante el día a los cristianos para aumentar aun más el suplicio. El ejército había cabalgado con rapidez desde la fortaleza. Los reportes les habían estado llegando con regularidad, sabían que no estaban en peligro de perder, pero no querían dejar a Octavia y Hombre del saco mas tiempo solos.

La batalla fue fácil, la estrategia usada había sido la mejor, Octavia había peleado como una valiente, había dado mandobles a decenas, los cristianos al ver que se acercaba huían despavoridos, para ser alcanzados con presteza por algún guerrero, sus gritos de rabia al pelear resonaban por todo el campamento, el casco se le había caído en el fragor de la batalla, su pelo ondeaba al viento y eso la hacía ver mas temible, pero también mas hermosa que cualquier guerrera presente en el campamento.

-¡La victoria es nuestra!.- Gritó emocionada, el choque de las espadas se detuvo, el viento comenzó a soplar con fuerza, llevando consigo los gritos de agonía de los últimos cristianos que caían bajo el acero de sarracenos y paganos luchando como hermanos con una sola meta, acabar con los cristianos…..

La Gran Alianza (2ª Parte) 11/02/2011

Ainfean paseaba preocupada por su dormitorio, Eisha aun no llegaba, sabía que la batalla estaba cerca, pero no podía evitar alarmarse, al no verle a su lado.

El castillo por ahora estaba en sus manos, debía preparar todo y para eso necesitaba de la serenidad de Muakis.Lo encontró abajo, en la plaza de armas, por más que sentía la voz de Sherpo no se calmaba.

-Muakis.- necesito que te encargues de la caballería, los arqueros ya están apostados en las almenas.-y en voz baja agregó.-Y si tienes noticias de Eisha por favor avísame.

Todos esperaban la llegada del ejercito contrario, aun no había rastro de los aliados ni de los compañeros de GML, los miembros que habían quedado en el castillo estaban montados en sus corceles esperando ver estandartes contrarios. El grito de uno de los vigías los puso a todos en guardia, Ainfean había tomado a Sayd bajo su cuidado, asi que lo tenía a su lado, luego venía Muakis, Sultan, Sherpo y Titán, todos levantaron las espadas al ver como el ejercito de cristianos se acercaba sin tener intención de detenerse.

.-Arriba mis valientes.- la voz de Ainfean y Muakis sonó por todo el campo mientras ambos espoleaban a sus monturas para dar cara a la batalla.

La voz ronca de Muakis gritó por todo el campo de batalla

-¡Larga vida a la Guardia de la Media Luna y a todos sus aliados!- Él estaba con la espada en alto, se había sacado el casco al derribar al último cristiano que había en el campo de batalla, y con fuerza había dado el grito de victoria, en las puertas del castillo de la Gran Alianza se había librado la batalla, los cristianos habían peleado con fuerza, eran contrincantes dignos, hasta el último aliento daban estocadas con sus espadas melladas por el acero sarraceno/pagano, defendian sus vidas con uñas y dientes. Había sido una dura lucha el ejercito que traia Eisha y Hombre del Saco había llegado en un bueno momento, justo para asegurar la victoria de La Guardia de la Media Luna.

viernes, 11 de febrero de 2011

La Gran Alianza (1ª Parte) 11/02/2011

Hoy era un día tranquilo, los exploradores destacados para vigilar los alrededores de la fortaleza habían vuelto sin observar ningún movimiento extraño en los caminos circundantes. Solo faltaba uno de ellos, Tarquino, que eligió patrullar la zona mas al noroeste.
En la cocina se trabajaba sin descanso preparando un gran banquete que serviría para celebrar el regreso de Ainfean, la cual había estado los últimos días visitando a su familia.
Repentinamente los vigías dieron la voz de alerta, un jinete se acercaba velozmente. Todos los guerreros y guerreras, que se encontraban practicando en el patio de armas, corrieron hacia la puerta preguntándose quién sería aquel jinete que se aproximaba como alma que lleva el diablo.
Al poco le distinguieron, era Tarquino, espoleando a su caballo como si le fuese la vida en ello. Algo grave debía suceder. Bajo del caballo de un salto, al tiempo que todos le rodeaban esperando sus novedades. Apenas tuvo un momento para recuperar la respiración cuando jisis, cogiéndole por los hombros ya le preguntaba. Su rostro se crispo, mostrando preocupación, un gran ejército encabezado por La Gran Alianza marchaba hacia nuestra fortaleza, aquella misma noche estarían frente a sus muros.
Izquie y Radamante no lo dudaron ni un segundo, raudos fueron hacia sus monturas mientras, animaban a algunos de nuestros mejores arqueros para que tomasen sus caballos y les acompañasen, hostigarían el enemigo durante su marcha. Jisis y Eisha decidieron acompañarles.
Mientras tanto El Hombre del Saco comenzaba a mandar mensajeros para que cabalgasen a la búsqueda de mercenarios que nos ayudasen en la batalla. Por su parte, Dark Savior y Octavia partieron hacía los castillos de nuestros aliados para solicitar su participación en el combate.
Entre tanta agitación solo Eisha, como si poseyese un sexto sentido, se había percatado de la llegada de Ainfean quién, afortunadamente, no llegaba sola. Por el camino había recogido a un buen número de amigos y amigas, a los cuales había invitado a cenar aquella noche en el castillo, amigos que, con toda seguridad, no desaprovecharían la ocasión de participar en el combate.
Jasmine y Alí Sarrah llamaron a todos los guerreros a la armería, ellos se encargarían de proporcionar las armas y armaduras necesarias a todos para que estuviesen prestos para el combate lo antes posible. El Viejodelamontaña, acompañado del jóven Sayd, salió para explorar los alrededores y asegurarse que ningún otro enemigo se encontraba cercano.
Poco a poco, la fortaleza recuperó la tranquilidad, ya solo quedaba esperar el momento en que el enemigo se acercase a sus puertas. El resto de los miembros de la orden que quedaban en su interior subieron a los muros y almenas, escudriñando el horizonte. Nana y Espectrus se ocupaban del frente, el Sultán Baibars del muro oeste y Salahdin el muro este.
Muakis, en el centro de la plaza de armas, se mostraba pensativo, repasando mentalmente todos los preparativos que se estaban haciendo, nada podía quedar a la improvisación, cualquier fallo podría significar una derrota. Titán se acerco a él y se sentó a su lado, afilaba calmadamente su sable, sable que pronto se llenaría con sangre cristiana. Sherpo Robert charlaba animadamente con los amigos que habían llegado a la fortaleza acompañando a Ainfean, se mostraba alegre y conversador, aunque todos sabían que interiormente, aquel sorpresivo ataque le tenía preocupado.
(fin de la primera parte)